Toda aquella confianza adquirida se había esfumado por una simple palabra, amistad, aquello no era ironía de la vida, era sarcasmo del fuerte, de aquel que te aturde durante semanas.
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Creo...que es mejor que me vaya... - dije una vez vestido con mi ropa usual, esperaba que esto no afectase a la complicidad que había adquirido con él pero era tarde, a mi me había afectado, no...podría verle de la misma manera que antes.
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Nos vemos....Kiren - respondí apenado mientras me dirigía hacia la puerta