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Claro Rose, espero verte por allí - dije sonriéndole -
yo vuelvo a mi meditación allá arriba.
Comencé a escalar de nuevo por el tronco con agiliadad, no me costaría mucho volver a hacelo, me giré para verla antes de introducirme en la espesura de las ramas -
Un placer preciosa - dije con caballerosidad guiñándole un ojo, y dicho esto me confundí entre las hojas.